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Almacenamiento de purines y MTD: cómo reducir las emisiones de amoníaco

Publicado el 9 de julio de 2026

Detalle de la válvula y placa de identificación de una cisterna flexible para purines
Cisterna flexible para purines: cerrada por diseño, sin lámina de purín expuesta al aire.

El almacenamiento cerrado de purines es una de las Mejores Técnicas Disponibles (MTD) para reducir las emisiones de amoníaco (NH₃) en la explotación porcina: al cubrir la balsa o el depósito se limita la superficie en contacto con el aire y se frena la volatilización del nitrógeno. Menos amoníaco, menos pérdidas y mejor cumplimiento normativo.

Qué son las MTD aplicadas al almacenamiento de purines

Las MTD (Mejores Técnicas Disponibles, BAT en inglés) son el conjunto de prácticas que la Unión Europea reconoce como referencia para que las granjas intensivas reduzcan su impacto ambiental. Para el sector porcino se recogen en las conclusiones sobre las MTD para la cría intensiva de aves de corral o de cerdos (Decisión de Ejecución (UE) 2017/302), el marco que desarrolla la Directiva de Emisiones Industriales.

Entre esas técnicas, una de las más directas para el amoníaco es actuar sobre el almacenamiento exterior del purín: reducir la superficie de emisión y cubrir la balsa o el depósito. La lógica es sencilla —el NH₃ se volatiliza desde la lámina líquida expuesta al aire; si se reduce o se sella esa superficie, se reduce la emisión.

Esto convierte al almacenamiento en un punto de control prioritario, junto al manejo en fosos y la aplicación en campo.

Para las explotaciones porcinas sujetas a la Directiva de Emisiones Industriales, las MTD no son una recomendación voluntaria: son la referencia sobre la que se concede y se revisa la Autorización Ambiental Integrada (AAI), el marco frente al que se evalúa la instalación. Dentro de ese marco, actuar sobre el almacenamiento del purín es una de las medidas con mejor relación entre coste y reducción de emisiones, porque ataca una de las principales superficies de escape sin necesidad de cambiar el manejo dentro de las naves.

Por qué el almacenamiento cerrado reduce el amoníaco

El amoníaco se forma a partir del nitrógeno del purín y escapa a la atmósfera por la superficie en contacto con el aire. Cuanto mayor es esa superficie y más expuesta está al viento y al sol, mayor es la volatilización.

Un almacenamiento cerrado o cubierto ataca el problema en su origen:

  • Reduce la superficie de intercambio aire–purín, principal vía de escape del NH₃.
  • Limita la acción del viento y la temperatura, los dos factores que aceleran la volatilización.
  • Retiene el nitrógeno amoniacal dentro del purín, de modo que conserva su valor fertilizante en lugar de perderlo al aire.
  • Reduce olores y el impacto sobre el entorno y los vecinos de la explotación.

Por eso las cubiertas y los depósitos cerrados figuran entre las técnicas que la sección porcina del sector (medios como interempresas y porciNews) destaca como MTD más eficientes para el almacenamiento. La cubierta no es un extra: es la propia medida de reducción.

Almacenamiento de purines y MTD: cubrir el depósito reduce las emisiones de amoníaco (NH₃)Comparación entre una balsa de purín abierta, desde la que el amoníaco se volatiliza por la superficie expuesta, y un depósito flexible cerrado que confina el purín y retiene el nitrógeno. A medida de 2 a 2.000 m³, sin obra. Enfoque MTD, Decisión (UE) 2017/302.Purines y MTD:cubrir = menos NH₃Menos superficie al aire = menos amoníacoBalsa abiertaEl nitrógeno se escapaNH₃ ↑Depósito flexible cerradoCerramiento total → menos NH₃N retenidoSin obra civilA medida 2–2.000 m³Conserva el nitrógenoMenos oloresEnfoque MTD · Decisión (UE) 2017/302depositos-flexibles.eu
Almacenamiento cerrado de purines (MTD): cubrir el depósito reduce la superficie de emisión y frena la volatilización del amoníaco (NH₃), conservando el nitrógeno.

El depósito flexible cerrado como solución

Un depósito flexible para purines es un almacenamiento cerrado por diseño: un tejido técnico de PVC de alta resistencia que confina el purín en un volumen estanco, sin lámina libre expuesta al aire. Esa es exactamente la condición que las MTD buscan para frenar la emisión de amoníaco.

Frente a la balsa abierta o el depósito rígido, aporta ventajas concretas para la explotación:

  • Cerramiento total: sin superficie abierta, se minimiza la volatilización de NH₃ y los olores.
  • Sin obra civil: se instala sobre una superficie preparada, sin excavación ni hormigón.
  • Fabricación a medida de 2 a 2.000 m³, adaptable a la cabaña y al ciclo de la granja.
  • Conserva el nitrógeno del purín para su uso posterior como abono.
  • Instalación en toda España y garantía de hasta 10 años (tejido y soldaduras) según la gama.

Es la forma más rápida de pasar de un almacenamiento abierto a uno conforme con el enfoque MTD, sin inversión en obra.

Capacidad y ejemplos

El dimensionado depende del número de plazas, del ciclo productivo y de la capacidad de almacenamiento exigida antes de la aplicación agronómica. Los depósitos flexibles cubren desde explotaciones pequeñas hasta grandes volúmenes:

Capacidad y ejemplos
Volumen orientativoUso típico
10–50 m³Explotaciones pequeñas / almacenamiento puntual
50–500 m³Granjas medianas, regulación entre aplicaciones
500–2.000 m³Gran capacidad / almacenamiento estacional

Como el equipo se fabrica a medida, la capacidad se ajusta al periodo de almacenamiento que necesita cada explotación. ¿No sabes qué volumen te corresponde? Solicita asesoramiento y presupuesto y lo calculamos contigo.

El purín almacenado conserva su valor agronómico: ese nitrógeno retenido puede aprovecharse después como fertilizante líquido en lugar de perderse en forma de amoníaco.

El amoníaco que no se pierde es nitrógeno que no compras

Cerrar el almacenamiento no es solo una cuestión ambiental o de cumplimiento. Cada porción de nitrógeno amoniacal que se volatiliza al aire es nitrógeno que el purín pierde como fertilizante. Un depósito cerrado retiene ese nitrógeno dentro del líquido, de modo que cuando el purín se aplica al campo —dentro del calendario permitido— conserva mejor su valor agronómico y reduce la dependencia del fertilizante mineral comprado.

Dicho de otro modo: la misma medida que rebaja las emisiones mejora el aprovechamiento del purín como abono. Y si quieres decidir cuándo aplicarlo en función del calendario de aplicación de tu comunidad, es precisamente la capacidad de almacenamiento cerrado la que te da ese margen de maniobra.

Preguntas frecuentes

Sí. El amoníaco se volatiliza desde la superficie del purín en contacto con el aire; cubrir o cerrar el almacenamiento reduce esa superficie y frena la emisión de NH₃. Por eso el almacenamiento cubierto figura entre las MTD reconocidas para el sector porcino.

Más dudas resueltas en la guía de preguntas frecuentes.

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