El volumen de la reserva de agua contra incendios se calcula con una operación sencilla: caudal de diseño × autonomía. Es decir, los metros cúbicos que necesitas son el caudal que deben suministrar tus sistemas de extinción (en m³/h) multiplicado por el tiempo que la instalación debe funcionar (en horas). La dificultad no está en la multiplicación, sino en usar bien las unidades y en partir de los datos correctos. Y hay un límite que conviene fijar desde el principio: la cifra vinculante la marca el proyecto de protección contra incendios (PCI) de tu instalación; este artículo explica cómo se llega a ella, no la sustituye.
Qué es la reserva de agua contra incendios y quién fija su volumen
La reserva de agua contra incendios —también llamada aljibe PCI (Protección Contra Incendios)— es el volumen de agua que una instalación debe tener siempre disponible para alimentar sus sistemas de extinción: bocas de incendio equipadas (BIE), hidrantes, rociadores o el grupo de presión. Es agua que no se usa en el día a día: está ahí para garantizar que, cuando se active la extinción, haya caudal suficiente durante el tiempo que exige la normativa.
Aquí conviene ser claro con los papeles. El volumen exacto de esa reserva lo fija y lo firma el técnico que redacta el proyecto de protección contra incendios, en función del uso del edificio, el nivel de riesgo y los sistemas exigibles. Nosotros no proyectamos la instalación ni decidimos los metros cúbicos: somos distribuidor con partner oficial y suministramos el depósito a la medida que marca ese proyecto. Entender bien el cálculo te ayuda a pedir el depósito correcto y a leer tu proyecto con criterio; no reemplaza la firma del proyectista.
Si lo que buscas es dimensionar una reserva de agua potable para emergencias en lugar de una reserva de extinción, el criterio es distinto: lo vemos en cuántos litros de agua potable necesita un plan de emergencia.
La fórmula: caudal de diseño × autonomía
El cálculo de fondo es siempre el mismo:
V (m³) = Q (m³/h) × t (h)
- V es el volumen de la reserva, en metros cúbicos (m³).
- Q es el caudal de diseño: el caudal que deben suministrar los sistemas de extinción a la vez, en m³/h.
- t es la autonomía: el tiempo que la instalación debe mantener ese caudal sin reposición, en horas.
- De l/min a m³/h: divide entre 16,67 (porque 1 m³/h = 1.000 l ÷ 60 min = 16,67 l/min).
- De minutos a horas: divide entre 60.
Toda la dificultad práctica está en las unidades: los caudales de los equipos suelen darse en litros por minuto (l/min) y las autonomías, en minutos; la fórmula, en cambio, trabaja en m³/h y en horas. Un ejemplo resuelto: una instalación con un caudal de diseño de 24 m³/h y una autonomía exigida de 90 min (es decir, 1,5 h) necesita una reserva de 24 × 1,5 = 36 m³. Si el caudal te lo hubieran dado como 400 l/min, primero lo pasarías a m³/h (400 ÷ 16,67 ≈ 24 m³/h) y llegarías al mismo resultado.
Qué marco normativo aplica a tu instalación
El caudal de diseño y la autonomía no salen de una única norma: dependen del tipo de instalación y de varios marcos que se solapan. Esta tabla resume el ámbito de cada uno —qué regula—, no una cifra concreta: los valores numéricos los fija tu proyecto a partir de estos marcos.
| Tipo de instalación | Marco de referencia | Qué fija sobre la reserva |
|---|---|---|
| Edificación de uso no industrial | CTE DB-SI + RIPCI (RD 513/2017) | Qué sistemas de extinción son exigibles según uso y superficie |
| Establecimiento industrial | RSCIEI (RD 2267/2004) | Nivel de riesgo intrínseco y sistemas exigibles |
| Abastecimiento de agua contra incendios | UNE 23500-1 | Cómo se proyecta el abastecimiento: fuente, reserva y aspiración |
| Instalación con rociadores automáticos | UNE-EN 12845 | Caudal y autonomía de diseño del sistema de rociadores |
| Requisitos de aseguradora | Reglas técnicas CEPREVEN | Criterios adicionales que puede exigir la póliza |
Cada instalación cae en una o varias de estas filas a la vez —un establecimiento industrial con rociadores mira el RSCIEI y la UNE-EN 12845—, y es el proyectista quien las combina para fijar Q y t. Si tu caso es industrial, puedes ver cómo encaja la reserva en el resto de necesidades de agua de la planta en depósitos flexibles para la industria; si es municipal, en reserva contra incendios municipal.
Los cuatro datos que necesitas antes de calcular
Antes de tocar la fórmula, reúne estos cuatro datos de tu proyecto. Sin ellos, cualquier número es una suposición:
- Qué sistemas alimenta la reserva. No es lo mismo dar servicio solo a BIE (Boca de Incendio Equipada) que a hidrantes o a una red de rociadores; cada uno tiene su caudal y su tiempo de funcionamiento.
- El caudal de diseño (Q). El caudal que esos sistemas deben suministrar simultáneamente, según el escenario de incendio que contempla el proyecto.
- La autonomía (t) exigida. El tiempo durante el cual la instalación debe mantener ese caudal sin depender de aportes externos.
- Si la reserva es exclusiva de PCI o compartida, y si el proyecto admite caudal de reposición durante la extinción. Ambas cosas cambian el volumen útil que tienes que almacenar.
Con esos cuatro datos, la fórmula del bloque anterior deja de ser teórica y te da un volumen concreto.
Ejemplos de dimensionado orientativo
Estos ejemplos son demostraciones aritméticas de la fórmula, no requisitos normativos ni recomendaciones de volumen. Solo muestran cómo se combinan un caudal y una autonomía para obtener el volumen resultante.
| Caudal de diseño (Q) | Autonomía (t) | Volumen resultante (V = Q × t) |
|---|---|---|
| 12 m³/h | 60 min (1 h) | 12 m³ |
| 24 m³/h | 90 min (1,5 h) | 36 m³ |
| 60 m³/h | 90 min (1,5 h) | 90 m³ |
| 120 m³/h | 120 min (2 h) | 240 m³ |
El valor de Q y de t los fija tu proyecto PCI; aquí solo mostramos cómo se combinan. Cambia cualquiera de los dos y el volumen cambia de forma proporcional: por eso partir de los datos correctos importa más que la operación en sí.
Errores frecuentes al dimensionar la reserva
Estos son los fallos que más veces convierten un cálculo en un depósito mal dimensionado:
- Confundir l/min con m³/h. Multiplicar un caudal en litros por minuto como si fuera m³/h infla el volumen por 60. Convierte siempre antes de operar.
- Contar la autonomía en minutos y multiplicarla por m³/h. Es el mismo error de unidades, en el otro factor: 90 min no son 90, son 1,5 h.
- Dar por bueno el volumen geométrico en lugar del útil. La reserva debe ser el volumen útil, el que queda por encima del nivel mínimo de aspiración; el agua que no puede aspirar el grupo no cuenta.
- Restar reposición de red sin que el proyecto la admita. Descontar un caudal de reposición que no está justificado deja la instalación por debajo de lo exigido.
- Suponer que un depósito compartido de proceso cuenta íntegro como reserva PCI. Solo cuenta la parte que el proyecto garantiza disponible para extinción.
- Dimensionar al depósito que tienes a mano en vez de al proyecto. El orden correcto es: primero el volumen que exige el proyecto, después el depósito que lo cubre; nunca al revés.
Del volumen calculado al depósito: qué opciones tienes
Una vez tienes el volumen que exige tu proyecto, toca elegir cómo almacenarlo. Hay tres caminos habituales:
- Depósito enterrado de obra: máxima integración, pero implica excavación, hormigón y plazos largos; una vez hecho, no se mueve.
- Depósito metálico: rígido y duradero, con obra de cimentación y una huella fija en la parcela.
- Depósito flexible: un tejido técnico de PVC que confina el agua en un volumen estanco, se instala sobre una superficie preparada sin obra civil, se fabrica a medida de 2 a 2.000 m³ y puede reubicarse si cambia la instalación. Es la opción más rápida de pasar del número al agua disponible.
Para la reserva de extinción, esto se materializa en un depósito flexible contra incendios (PCI), que se dimensiona exactamente a los m³ que marca tu proyecto y llega con garantía de hasta 10 años según la gama. Cuando ya tengas los m³ de tu proyecto y quieras traducirlos a las dimensiones físicas del depósito, puedes calcular las medidas del depósito: la calculadora convierte un volumen en geometría, no calcula la demanda PCI —esa sale del proyecto—. Y si quieres entender mejor la relación entre litros y dimensiones, aquí explicamos cómo se determina la capacidad de un depósito flexible.
Preguntas frecuentes
Primero convierte el caudal a m³/h dividiendo los litros por minuto entre 16,67 (1 m³/h = 16,67 l/min). Después multiplícalo por la autonomía en horas. Por ejemplo, 400 l/min equivalen a unos 24 m³/h; con una autonomía de 1,5 h, la reserva sería de 36 m³.
En la fórmula el tiempo va en horas, porque el caudal está en m³/h. Si tu proyecto expresa la autonomía en minutos —por ejemplo, 90 min—, conviértela a horas antes de multiplicar (90 min = 1,5 h). Multiplicar m³/h por minutos es el error de unidades más frecuente al dimensionar.
Depende de lo que admita tu proyecto de protección contra incendios. En algunos casos se permite una reserva compartida siempre que se garantice que el volumen destinado a extinción está siempre disponible; en otros, la reserva PCI debe ser exclusiva. Es una decisión del proyectista, no del depósito.
Solo si tu proyecto lo admite de forma expresa. Cuando la fuente de agua garantiza una reposición fiable durante la extinción, el proyectista puede tenerla en cuenta al fijar el volumen útil. Si no está justificada, la reserva debe almacenar el total sin contar con esa reposición.
Lo firma el técnico que redacta el proyecto de protección contra incendios de tu instalación, según el uso, el riesgo y los sistemas exigibles. Nosotros no fijamos ese volumen: suministramos el depósito a la medida que marca el proyecto. Somos distribuidor con partner oficial, no proyectistas.
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